Ayudas a la Innovación y Colaboración

Instituto Salk de Estudios Biológicos - Becas de Innovación y Colaboración

Ayudas a la Innovación y Colaboración


Las Becas de Innovación y Colaboración de Salk son un programa único de subvenciones, financiado con fondos filantrópicos, impulsado por la visión y la generosidad de Joan e Irwin Jacobs. Estas becas internas empoderan a nuestro profesorado para impulsar ideas de alto riesgo y alto rendimiento que no encajan en el modelo de las subvenciones federales tradicionales.

El Programa de Subvenciones a la Innovación se lanzó en 2006 para financiar ideas innovadoras y en fase inicial con gran potencial. Otorgadas semestralmente mediante revisión por pares, las Subvenciones a la Innovación son cruciales para impulsar la ciencia emergente con el poder de redefinir el futuro.

El Programa de Becas de Colaboración se lanzó en 2019 para fomentar nuevas colaboraciones entre los científicos de Salk. Al fomentar la colaboración entre múltiples laboratorios, el Instituto se mantiene firme en su convicción de que los mayores avances científicos surgen del intercambio de ideas entre distintos campos de investigación.

Lo que los Jacobs comprendieron es que todo avance empieza en alguna parte. Ahora, también con el apoyo de los donantes Sarah y Jay Flatley, Richard Heyman y Anne Daigle, y la Fundación NOMIS, estas subvenciones para etapas iniciales tienen el potencial de impulsar nuevos campos científicos e inspirar avances que transformen vidas.

Desde 2006, más de 16 millones de dólares en financiación inicial han permitido a los investigadores de Salk conseguir más de 175 millones de dólares en subvenciones posteriores de entidades federales, fundacionales e industriales, un notable retorno de la inversión de 11 veces.


Subvenciones a la innovación y colaboración 2025

Beca de innovación

Al masticar, hablar o beber, la lengua se mueve con una velocidad y precisión exquisitas dentro de la boca, trabajando en armonía con nuestra respiración y los movimientos mandibulares. La alteración del control de la lengua es común después de una lesión cerebral (p. ej., un accidente cerebrovascular) y una enfermedad neurodegenerativa (p. ej., esclerosis lateral amiotrófica, enfermedad de Parkinson), lo que a menudo provoca discapacidad grave o incluso la muerte. A pesar de su vital importancia, carecemos de una comprensión completa de cómo los circuitos neuronales controlan el complejo movimiento coordinado de la lengua. Para abordar esto, necesitamos monitorear y cuantificar sus movimientos, lo cual es un desafío. El reciente desarrollo de la reconstrucción de la morfología en movimiento mediante microrayos X (micro-XROMM) proporciona la capacidad crucial de visualizar y cuantificar movimientos que normalmente no se pueden ver desde el exterior con una resolución de milisegundos y micrómetros. En este proyecto, Eiman Azim Utiliza micro-XROMM para investigar los circuitos neuronales del tronco encefálico de ratones que controlan los movimientos de la lengua durante comportamientos naturales como masticar y beber. Este trabajo proporcionará información sobre cómo los circuitos cerebrales sensoriomotores controlan el rico repertorio conductual de la lengua y cómo surge la patología cuando estas funciones se ven alteradas.

Beca de innovación

Las plantas y los animales interactúan constantemente con microbios (bacterias, hongos, virus, etc.). Estas interacciones entre el huésped y el microbio son fundamentales para la salud y la enfermedad, el crecimiento y el desarrollo, y el funcionamiento de los ecosistemas. Las plantas terrestres, por ejemplo, establecen relaciones estrechas con los hongos micorrízicos arbusculares (HMA), que aportan nutrientes minerales a las células radiculares de las plantas a cambio de carbono. Para equilibrar los costos y beneficios de esta relación simbiótica, las plantas controlan estrechamente las colonias de hongos mediante vías de señalización locales y sistémicas, lo que les permite coordinar las interacciones fúngicas con sus necesidades nutricionales y la disponibilidad de carbono. Sin embargo, se sabe mucho menos sobre cómo las especies de hongos regulan su parte de esta relación. lena mueller Está realizando transcriptómica de dos especies para medir simultáneamente la expresión génica de plantas y hongos con resolución de un solo núcleo en diversas combinaciones de plantas y hongos arborícolas. Sus hallazgos sentarán las bases para comprender los mecanismos de control microbiano en las plantas y ayudarán a identificar mecanismos para prevenir parásitos microbianos. Esta investigación también podría identificar estrategias para promover interacciones beneficiosas entre plantas y microbios, lo que podría ayudar a aumentar el rendimiento de los cultivos y reducir el uso de fertilizantes químicos.

Beca de innovación

Los neurocientíficos necesitan obtener imágenes de grandes poblaciones de células en las profundidades del cerebro, lo cual es difícil con las herramientas de microscopía existentes. Por ejemplo, la microscopía de dos fotones permite obtener imágenes de la actividad neuronal en las capas más profundas del cerebro, pero esto depende de un proceso de excitación no lineal que solo permite observar la actividad en un pequeño volumen de tejido. adam arquero Ha identificado un método para generar una no linealidad efectiva que permitirá a su laboratorio aprovechar las ventajas de la microscopía de dos fotones con la excitación estándar de un fotón. Actualmente, desarrolla ópticas de dominio temporal que permiten controlar la iluminación de este microscopio a nanosegundos. Utilizando estas ópticas, su laboratorio demostrará un prototipo de microscopio capaz de seccionar el tejido cerebral con una precisión de órdenes de magnitud superior a la de la microscopía de dos fotones, sin necesidad de un orificio espacial para rechazar la luz dispersa desenfocada. Implementará esta técnica para mejorar la lectura de moléculas fluorescentes en el cerebro profundo, lo que podría transformar nuestra capacidad para observar y decodificar la actividad neuronal.

Beca de colaboración

cristiano metalo y Janelle Ayres están investigando un posible tratamiento tópico para normalizar la disbiosis microbiana y mejorar la salud de la piel. Han descubierto especies de esfingolípidos en la piel humana que denominan "bases esfingoides de cadena muy larga" (VLCB). Estos son los esfingolípidos más abundantes producidos en la epidermis humana, pero su existencia y bioactividad se han ignorado anteriormente. Datos preliminares sugieren que las VLCB disminuyen aproximadamente 100 veces en pacientes con dermatitis atópica o eccema, una afección cutánea inflamatoria común caracterizada por una microbiota alterada. Ahora están investigando si el tratamiento con VLCB puede normalizar la diferenciación de queratinocitos y la ecología microbiana de la piel en pacientes con dermatitis atópica. El proyecto aprovecha su experiencia combinada en lipidómica, biología celular e interacciones huésped-microbio para definir el papel funcional de las VLCB en el mantenimiento de la homeostasis ecológica en la piel.